Una de las primeras playas brasileñas para la práctica del naturismo, se hizo famosa en el país y fuera de él, porque recibe turistas de varias partes del mundo. Bela, casi desierta, se queda entre cerros y costones.

Es administrada por una asociación, tiene camping, un mini hotel, algunas casas fijas, restaurante y bar. El acceso es por la Interpraias, pero sólo entra quien seguir las reglas del local.

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